Para un acabado profesional, usa pintura electroestática

Dentro del sector de las pinturas industriales, hay que destacar la existencia de una que ha conseguido convertirse en un gran referente debido al conjunto de prestaciones y ventajas que ofrece. Nos estamos refiriendo a la pintura electroestática, también llamada lacado pintuco, que se aplica sobre un objeto para conseguir que su acabado sea mucho más resistente que el que otorga una pintura convencional.
Un horno de pinturaelectroestática, junto a un tren de transporte aéreo y una cabina de pintado, es el que se usa para darle forma a este material, que consiste en un recubrimiento especial y se identifica por los siguientes datos de interés:

  • Ofrece un magnífico sellado hermético.
  • Logra un estupendo resultado en cuanto a acabado se refiere.
  • Se emplea tanto en el ámbito comercial como industrial, eléctrico o del hogar. Así, por ejemplo, se utiliza la pintura electroestática para darle un acabado resistente y perfecto a muebles de oficinas, camillas y carros de instrumentación en hospitales, para cerraduras y grifos, en maquinaria o herramientas, para contadores...
  • Tiene la ventaja de que es mucho más fácil de aplicar que otras pinturas que existen en el mercado.
  • Da la posibilidad de conseguir cualquier tipo de tono, gracias a los colorantes que se emplean.
  • No menos importante es que se puede aplicar sobre una gran variedad de materiales, tales como el aluminio, el acero o los galvanizados.
  • Además de todo lo expuesto, no podemos pasar por alto que este tipo de pintura es muy respetuosa con el medio ambiente. En concreto, se considera que la misma no supone ningún tipo de problema ni para el entorno en sí, ni tampoco para los operarios que se encargan de aplicarla en el objeto pertinente.   

¿Conoces el proceso para curvar metales?

El curvado de chapa es uno de los trabajos más precisos que se realizan en talleres especializados, ya que requiere de una maquinaria especializada para conseguir los resultados que se desean. Cada máquina trabaja sobre unas materias primas específicas que pueden ir desde chapas lisas hasta tubos de distintos grosores.


El curvado puede realizarse por presión, rotación, inducción, con mandril, cilíndrico o en caliente. Dependiendo del tipo de maquinaria utilizada y del grosor de la pieza deberán usarse unas herramientas u otras. Por ejemplo para un tubo de 5 pulgadas se usará una presión distinta a la de un tubo de mayor grosor. Cuanto menor sea el radio, más preciso deberá ser el trabajo, por lo que debe encargarse a profesionales que dominen bien las técnicas del curvado de chapa para obtener unos buenos resultados que garanticen el buen uso de los materiales.

Usos del corte con agua

Para cortar el acero inoxidable pueden utilizarse diversas técnicas. Una de las más elegidas por los profesionales es el corte por chorro de agua: consiste en la aplicación de un chorro de agua a una alta velocidad que corta el metal. 
Este tipo de corte es realmente útil porque no calienta el acero inoxidable, por lo que está especialmente utilizado en la industria mecánica que necesita que las piezas no estén deformadas por el calor ya que podría afectar a las propiedades de la misma.


También es muy usado en trabajos industriales porque supone un gran coste en maquinaria: no hay desgaste al no haber una herramienta como tal para hacer el corte.
Gracias a las propiedades de este sistema, puede cortarse un cono inox de manera fácil sin que se doble o se deforme, quedando la pieza con la forma, grosor y tamaño deseado de una manera muy sencilla.

Ventajas del corte por agua
Como hemos mencionado, supone un gran ahorro al no haber desgaste de piezas durante su uso. Además, la misma máquina puede cortar todo tipo de materiales sin ser necesarios repuestos ni cabezales especiales, por lo que el precio es el mismo independientemente del material que se corte. Otra de sus grandes ventajas es que se presenta como un sistema muy ecológico al no generar residuos ni contaminación durante su utilización.

Materiales que corta

Este sistema, por sí mismo, es capaz de cortar caucho, cartón, papel, goma, fibra de vidrio o espuma, entre otros. Si se le añade un ingrediente abrasivo, las posibilidades son mucho mayores: puede cortar acero inoxidable, templado o de carbón, granito, aluminio, titanio, vidrio, vigas de hormigón, kevlar… con lo que las aplicaciones en el sector industrial son muy grandes.